Este productor musical lo tenía todo para ser el más ridículo de los 90 y sin embargo es el arquitecto del renacer de Madonna (otra vez Chris Cunningham al videoclip) o el salvador de la enésima crisis de Blur... pero es que se atrevió con la música Fourth World: mezclar lo tradicional con la electrónica para evocar mundos inexistentes, pero que a la postre no eran más que blancos haciendo world music, siendo John Hassell su inventor, Peter Gabriel el pope del asunto y Damon Albarn la referencia más contemporánea, por citar representantes dignos.
También se permitió hacer versiones electrónicas de música clásica (ala Wendy Carlos, Isao Tomita o el temible Deodato, pero mucho más tarde que estos) o componer temas muy de la moda del momento o grabar discos demasiado heterogéneos y a ratos insulsos (los Strange Cargo), que iban a envejecer rápidamente. Y luego está el terrorismo de American Pie (sus defensores dirán que se la apropia cogiendo solo parte de la letra).
2000 es sin duda su año con el bombazo de All Saints en la banda sonora de The Beach, su segunda colaboración con Madonna, la reedición y éxito internacional de su disco de música "clásica" y su ascenso definitivo al stardom de productores y compositores, del que se caería bien rápido por otra parte.
No sabemos si lo que hacía es balearic, folktronica o chill-out pero sí tenemos claro que su carrera despega realmente de la mano de Beth Orton, a quien lanzó pero a quien también debe mucho, y en parte gracias a José Padilla, que inaugura sus míticos recopilatorios de puesta de sol en Ibiza con él.
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| las canciones no van mezcladas y llena un CD entero, como hacen los sellos japoneses (porque no cuesta más caro). |

