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Volvemos al formato casete para este disco: es más largo de lo habitual (1h33) porque recoge las canciones más escuchadas de los últimos 12 meses (en esta casa consideramos que septiembre es el verdadero inicio del año, aunque durante 10 nos hayamos plegado al calendario gregoriano).
Entre las dos canciones más antiguas hay 40 años de diferencia (!), porque más de la mitad del disco son canciones de 2026 y el resto bastante recientes; todas ellas muy escuchadas desde el tobillo-gate: en eso recuerda al que quizás sea el mejor recopilatorio que hemos hecho en la década en curso (confiamos en que este se sitúe a su altura).
Sin duda uno de los momentos más emocionantes de este curso fue la sorpresiva publicación en abril de este vídeo de Boards of Canada, que marcaba sur regreso tras 13 años de barbecho y daba inicio a otra de esas ingeniosas campañas de lanzamiento de sus discos. Terminarán sin duda en el podio de este año natural.
La colaboración más improbable del año es el featuring de Greg Gonzalez aka Cigarettes After Sex (queda clarísimo en el sonido y languidez de la canción) en casa de Karol G, que no pensábamos que fuera a aparecer nunca en Chilled Records pero se ha marcado uno de los mejores temas de 2026.
El momento más bonito seguramente haya sido la presentación televisiva del adelanto del nuevo disco de Phoebe Bridgers, por dos veces: una primera con niños músicos youtubers actuando en directo y en la que no disimulan que lo están pasando pirata, y una segunda con músicos muy mayores, ya en acústico.
Tras esta introducción con tres canciones "acústicas" (harían falta aún más comillas), pasamos a un bloque rock con los primeros argentinos de esta cinta y la canción que cierra su disco mítico pero que también cierra una película importante para servidor, que además conecta con las Zarzamoras citadas más arriba. Esto ha sido cantado en karaoke en marzo y con eso queda todo dicho.
Los muy clásicamente shoegazeros Paco te quiero son sin duda la revelación española de este año, donde como siempre son los Triángulo quienes sostienen la vela del barco. Argentina cuela una segunda canción (esta en inglés porque las Pacifica nacieron como una tribute band de los Strokes) para transicionar al bloque pop, enseguida lobotomizado por el yacht rock que tanto nos ha llamado la atención en los últimos años (y que tanto aborrecíamos de jóvenes, cuando aún se llamaba Adult Oriented Rock): no se pierdan esa joya del falso retro Master Phil.
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| Cabe en una casete de 90 minutos aprovechando el minuto y medio adicional que lleva cada cara. |
Cierra la cara A la consabida concesión a la radiofórmula (la chica de Versalles y Raye) que podemos defender y disfrutar en pequeñas dosis. Y ojo que la cara B, como mandan los cánones, ya es otra historia: tras el obligatorio inicio animadillo entramos en dos giros vocales inesperados: ya comenté alguna vez qué ejemplo daría yo como música del futuro, pero encaja muy bien en un recopilatorio del presente, con origen en un mini-álbum de hace ya un lustro y que acompañaba un libro infantil ilustrado.
Entramos ya en el ambient con el spoken word muy twinpeaksero de Ana Roxanne pero vamos alternando con el misticismo indio de Damon Albarn y esa brutalidad de pianos que no se sabe muy bien si vienen del futuro o quizás del pasado, de Ethel Cain y Alex Somers: a este último se le encuadraría en el liminal ambient, etiqueta forzada útil para remarcar que es un subgénero musical muy diferente pero inspirado en grandes popes de la música contemporánea; aquí lo pueden comprobar en directo en el estudio de Sigur Rós con 9 grados bajo cero fuera y altavoces que funcionan sin electricidad.
Y ya vamos cerrando la cinta con lo nuevo de Beth Orton, el álbum flotante de Sega Bodega y por supuesto la Luna derretida por la voz y sintes analógicos de los 70 de nuestra adorada Barwick y las arpas del siglo XVIII que París le prestó a Mary Lattimore.

