12 de julio de 2017

Miyazaki vs Hollywood

Lo he contado mil veces pero hoy, hace exactamente 20 años, comenzó La princesa Mononoke a destronar a E.T. como la película más taquillera de la historia en Japón, segunda potencia mundial y en consecuencia una de las mecas del cine.

Pocos meses después llegaría el maremoto de Titanic, la más taquillera de la historia a nivel mundial, donde la superaría también en Japón. Pero con su siguiente película, El viaje de Chihiro (Spirited away en su título internacional), Ghibli marcó un listón que cuesta superar.

Your name (2016), la consagración de Shinkai Makoto como heredero de Miyazaki (por mucho que este haya vuelto a desjubilarse), no se ha quedado lejos. Las trampas de la inflación, claro (también se hacen listados ajustandola, lo que devuelve el trono mundial a Lo que el viento se llevó, de largo la película con más espectadores en sala de todos los tiempos). Lo que habría que utilizar para contar es el nº de espectadores y no el dinero recaudado, pero es una batalla perdida.

6 de julio de 2017

Make nukes great again

En estos tiempos de amenaza nuclear norcoreana, conviene recordar que un solo país ha tenido los huevos de usar la bomba atómica sobre seres humanos, dos veces para más inri, con unos días de intervalo (!)

29 de junio de 2017




"Si es que donde estén los colores que se quite el negro."

ER, National Gallery, Londres, 23/6/2017, 20h30.

21 de junio de 2017

Koji Fukada

Si el cine de ciencia ficción (una mala traducción del inglés science fiction, usease ficción científica) nace para denunciar, desde el futuro hiperbólico, un presente ya distópico, el cine de robots existe para criticar la deshumanización provocada por, entre otros, la alienación urbana. De Blade Runner (1982) a Sayonara (2015), esta sería la constante en aquellas películas dignas de ese calificativo. "More human than human is our motto"

14 de junio de 2017

¿Inventamos o descubrimos?

He ahí la cuestión. No sé si superaremos pronto el antropocentrismo que, cualidad tantas veces, es una rémora en campos como la astrofísica, donde resultan particularmente risibles nuestros planes para poder establecer, algún día, un Contacto. No estaría mal que primero consiguiéramos comunicar en un lenguaje común con todos esos animales terrestres, auténticos extraterrestres a la puerta de casa.

7 de junio de 2017

Doctor en Alaska neverending

Ed Chigliak dio nombre a la discográfica de Bon Iver,
cuyo nombre mismo también proviene de la serie.
Algo hay intrínsecamente poético en que sea el actor que encarnaba a Ed, aspirante a director de cine (y chamán), quien esté intentando relanzar la serie.

5 de junio de 2017

4 de junio de 2017

Vivimos en un mundo... (2 de 550)

...en que la Policía de Londres tiene que aclarar que el tercer incidente es un simple apuñalamiento no terrorista: a partir de este momento, deja de ser noticia, como todo el resto de muertes por atropellos, accidentes, asesinatos varios y causas macro (que son las que de verdad acaban con nosotros).

Nótese pues la perversión mediática: eso no merece atención, porque es un caso aislado (término de moda en España), porque no tiene significación, no tiene una narración que podamos utilizar como comentario de la actualidad candente. Se trata, pues, de un simple apuñalamiento urbano, como tantos hay a diario, y eso desde hace décadas y décadas. Porque eso, amigos, es lo normal, no contiene actualidad.
Por "mediática" no nos referimos únicamente a los grandes medios de comunicación que son propiedad de los poderes fácticos y blablabla sino también a que es lo que todo ciudadano comenta con sus pares, amplificando pues ese efecto de filtro entre lo que se debe considerar peligroso y asustante y lo que no. Morir apuñalado en plena calle no. Si es por "terrorismo" (esa gran causa) ya sí. Como si el primero no tuviera una carga también muy importante de aleatoriedad, que es lo que se supone que ha de infundir miedo (ya sea para expandir el ISIS o vender más periódicos): que le podría pasar a cualquiera.

Londres tiene 14 millones de habitantes o así. Es mucho más probable que muera atropellado por un borracho. Sobre todo si salgo a pedalear por carretera al alba en España, cosa que está bastante lejos de suceder.

22 de mayo de 2017

Netflix vs Cannes vs quien se ponga por delante

Ya saben: dos películas de Cannes han estado a punto de caerse porque Netflix (aquella empresa de alquiler de DVDs cuya gracia consistía en que te los llevaban a casa a medida que ibas avisando de haber visto el anterior de la cola, o eso nos contaba Clara desde EEUU, y que ahora va camino de convetirse, si no lo es ya, en el canal de televisión -en sentido amplio- más importante del mundo) no va a estrenarlas en el cine en Francia, requisito obligatorio a partir del próximo año por presión de las distribuidoras francesas (algo que hasta ahora era de uso común: qué distribuidor no querría estrenar algo que ha competido en el festival de cine más importante del mundo?). Los americanos habrían aceptado una suerte de estreno limitado, pues tienen recursos de sobra para ello, de no ser porque la ley francesa es tremenda respecto a las famosas "ventanas de distribución": una peli no puede salir en streaming hasta tres años después de su estreno en salas francesas. Tres años. Obviamente Netflix nunca aceptaría esperar tanto tiempo para estrenar en su propia platforma una película que han pagado ellos mismos.

Porque hete ahí el verdadero problema, que no se está subrayando lo suficiente: Netflix es a la vez productora (la que paga los costes de rodaje, etc. de una peli) y distribuidora (la que se encarga de hacer copias de la película y alquilársela a los cines de todo un país, vamos, la que gestiona los derechos de emisión), lo que genera un muy evidente conflicto de intereses, que ya está muy presente en la industria convencional del cine a nivel internacional (en países como España se ejemplifica en que algunas distribuidoras poseen también los cines, o la cadena industrial completa, como en el caso de Enrique Cerezo; en Francia tres cuartos de lo mismo con Pathé, MK2... pero con una verdadera industria detrás, además del apoyo público, lo que diluye parte del efecto pernicioso de esta acumulación).

A día de hoy, un estreno en cines en Francia te garantiza un acceso al público mucho mayor que un estreno en VOD (streaming de pago) en Netflix, pues el número de abonados por país, por ahora, no es tan grande (ellos siempre juegan con la potencialidad y no la realidad: en teoría se puede ver en todo un país, en la práctica cuántos lo harán?). Por no hablar del prestigio (por ahora, la mayor parte de lo que producen no dejan de ser telefilmes de toda la vida, pues eso eso lo que son: una productora de películas direct-to-video de toda la vida). Por eso (y por las presiones de la industria convencional) Cannes presiona para que sus películas vayan después a los cines. Esto no es un festival online. Aquí se ven las pelis con el aislamiento sensorial y psicológico y/o con la experiencia colectiva que supone acudir a una sala de cine. No me vengan con los rollos de la tele grande o el proyector y el surround, que estoy bien situado para saber que no es lo mismo.

Conversaciones tuve con el director de una peli española cuya distribución internacional lleva Netflix, y él se mostraba aún más escéptico que yo. Por un lado, el que Netflix, sin ser, esta vez, productora de la peli, haya comprado la peli, asegura una difusión en streaming para todo el mundo (o, al menos, para algunos países: ya les habrán llegado los ecos de esas pruebas para contratar traductores de subtítulos que están haciendo online en España, Francia y seguro que en toda Europa) que jamás habría tenido, además de proporcionarle suficientes ingresos como para rodar la siguiente película. Por otra parte, se elimina toda posibilidad de estreno en cines en dichos países. Tanto es así que cuando la negocié para el Festival en Nantes me preguntaron si para nosotros era un problema que Netflix la fuera a tener en Francia en VOD. En el caso del cine de arte y ensayo es una pena, porque dudo que la peli tenga en Francia muchos más visionados online que la cantidad de espectadores que la vieron en las salas del Katorza (unos 700) sumados a los del resto de festivales en los que haya participado o vaya a participar por todo el país. Y, de tenerlos, son visionados de baja calidad, esto es, "lanzo esta a ver qué tal, mientras ando con el móvil haciendo otra cosa, y si me aburre lanzo otra que total, es gratis porque pago una tarifa plana y no por película".

Desde luego el dilema del VOD vs estreno en salas está servido. Hasta el momento el circuito se separaba en dos: van directas a streaming aquellas que no tienen suficiente calidad o bien suficiente atractivo comercial (ni siquiera en los circuitos de arte y ensayo) y al cine el resto, es decir todas las de directores conocidos o respetados en la cinefilia. Con dos películas de autor que compiten en Cannes (es decir, de perfil muy alto: nada menos que el mejor director coreano en activo -con permiso de H.S.H.- y acaso el mejor estadounidense, Joon-Ho Bong y Noah Baumbach) la cosa se pone seria, porque es inconcebible que este tipo de cine no pase por las salas del país de la cinefilia por excelencia, y sin embargo así será. Los fanboys de Netflix apelarán a las grandes cantidades de dinero que inyecta en la industria del cine (cierto) o a la libertad creativa que dan a los directores (cierto al parecer, aunque el día en que un director no entregue una película que se asemeje a las que había hecho hasta ahora, habrá que ver...) o, desde España, a que la entrada para una peli en las dos grandes capitales cuesta como un abono mensual (en tarifa plana) de la plataforma de VOD.

Al menos Amazon (como productora de cine tienen también peli en Cannes pero sí que la estrenarán en cines) o incluso HBO tienen una postura menos beligerante contra la industria clásica y sobre todo no tienen esa pose (que a mí me enerva particularmente) que muestra Netflix de rebeldía contra el establishment. Ese rollo salvapatrias de "representamos el futuro de este negocio y vamos a cambiar las cosas porque tenemos buenas ideas" se lo pueden ahorrar. Lo que tienen es dinero, mucho dinero. Y por eso van a cambiar las reglas. Porque la disrupción (puajjjjj) solo se logra con dinero, que no nos vendan la moto del pequeño rebelde que representa a todos esos jóvenes que piratean porque el cine es caro: lo que quieren es fichar a todos esos clientes que, por cierto, hasta ahora gastaban en cine en España la decima parte de lo que cuesta una suscripción anual a Netflix.

Muchos otros puntos quedarían por comentar: el que todo el mundo se refiera a estas películas como "de Netflix" en lugar de citar al director, nacionalidad o título de peli anterior del director, que suelen ser las referencias habituales cuando se habla de nuevas pelis que no se conocen. Una tendencia muy de hoy en día: el arte no pertenece a sus creadores sino a sus mecenas. Es como si dijéramos "la escultura del David de los Medici"... Y por último otra de las consideraciones económicas: la razón por la que el streaming van los últimos en la cadena de derechos de emisión (tres añazos, recuerden) es porque se supone que no han inyectado dinero en la creación del contenido (las salas de cine, por ejemplo, sí que revierten un porcentaje de cada entrada para la producción de películas: esa es, en una línea, la excepción cultural francesa en cuanto a cine). Esto no es así ya: cuando en su momento las televisiones, y ahora el streaming, se ponen a financiar el cine, las reglas de exhibición han de cambiar, eso está claro. Pero que no sea Netflix quien legisle, porque en unos años, cuando muevan estas inversiones del cine a otra cosa más rentable, pueden dejar tras de sí un páramo tremendo, sobre todo si toda la industria se sube al barco sin rechistar.

14 de mayo de 2017

La CIA siempre detrás de todo

Van quedando pocas Teorías de la Conspiración por demostrar. Ojo a esa Propaganda Assets Inventory que decide que un tipo lanzando cubos de pintura vencerá al comunismo.

26 de febrero de 2017

Detectando conceptos de moda creados para hacer lobbying

"La próxima gran revolución será la llegada de los robots a los puestos de trabajo, algo que ya ha empezado a ocurrir [...]".

Sí, concretamente en el siglo XIX.

15 de enero de 2017

Not dead.

11 de noviembre de 2016

Muere Leonard Cohen, la Pantoja sale de la cárcel.

14 de octubre de 2016

top de películas de Abbas Kiarostami (61ª Seminci)

1) Dónde está la casa de mi amigo?
2) Ten
3) Ten on Ten
4) El sabor de las cerezas
5) Close-up
6) Copie conforme
7) A través de los olivos
8) Y la vida continúa
9) El viento nos llevará
10) Like someone in love
11) Five
12) ABC Africa
(Shirin)

25 de septiembre de 2016

Tunantes Indie Bundle 3

Orca: los videojuegos como arte. Bill: aquellos que ignoran estos packs.

 
Cuatro años después reuno algunos de los más relevantes juegos de este periodo y otros que no conocía por entonces, siempre con la perspectiva de los videojuegos como disciplina artística en mente. Todos indies, claro, y muchos de ellos considerados art games. El criterio de selección es, ay, el tamaño (que quepan en un pack comprimido de 200 megas, vamos, el tamaño de un episodio de TV) pero caben muchos de los mejores, como Papers, Please.

12 de septiembre de 2016

Claro que existen los chemtrails!

Esta entrada viene motivada por el enésimo artículo de El País que refleja lo peor del pensamiento dominante y acrítico, pero enseguida tiramos hacia otras cosas...

Las conspiranoias siempre me han interesado y divertido a partes iguales. Desde bien antes de que se las llamara así, para abreviar el más clasico teoría de la conspiración. En parte por lo simplificado del mundo que presentan pero también por el romanticismo de la defensa de las causas perdidas. En parte también porque algunas resultaron ser ciertas, o se basaban en elementos de los que la mayoría se mofaba y que al final ahí estaban.
El problema con las pocas que resultan ser ciertas es, primero, ese: que son pocas. Y segundo: que la demostracion llega muy tarde, demasiado tarde, es decir, cuando darle la razón a los dedos acusadores carece de consencuencias notables sobre la causa ocultada o, peor, sobre el resultado que se perseguía ocultando esa causa. El tema del tabaco o el del amianto no llegan a conspiración porque no se llegó a tratar a quienes lo denunciaban de locos, sino de equivocados. El ejemplo obvio sería más bien el de la participacion de la CIA en golpes de estado en Latinoamérica.
Se puede seguir dudando del 11-S, del alunizaje, de Elvis, de la muerte de Paul McCartney, etc. pero la paranoia sobre los chemtrails (ya saben, el vapor por condensación que genera el paso de los aviones, y que se acusa de estar compuesto de elementos químicos para fumigar a la población) es otra historia: es más que evidente desde el principio que no hay ningún plan para vacunar, esterilizar, controlar la mente, etc. pero la contaminación produce, ay amigos, algunos de esos mismos efectos, siempre a medio o largo plazo, nunca instantáneamente, no vaya a ser que podamos establecer una relación causa-efecto clara, concisa e inmediatamente demostrable. A qué les suena eso?

Artículos como este pierden la oportunidad de ser mínimamente críticos y de enlazar con un tema que bien poco se menciona en medios de comunicación teniendo en cuenta el porcentaje de responsabilidad que tiene la contaminación del transporte aéreo en el conjunto, y sus consecuencias sanitarias más obvias (enfermedades respiratorias, etc etc.). No se menciona a menudo que el avión es de lejos el medio de transporte más contaminante que existe (siendo el barco el menor, por aquello de la proporción entre velocidad y fricción con el elemento sobre el que te desplazas, que es lo que determina cuánta energía vas a necesitar, ergo cuanto vas a contaminar). Es más, empresas que hacen su negocio con el alquiler de coches en terminales de aeropuerto encargan con frecuencia estudios que demuestren que el coche contamina más que el avión (además del sesgo por interés económico, tenemos un segundo sesgo consistente en comparar trayectos unipersonales en coche -que son, lamentablemente, la mayoría- con trayectos cortos de aviones llenos, cuando estos últimos habrían de ser comparados con sus equivalentes: los trayectos largos en coche, que tienden a presentar una mayor ocupación del vehículo y ser por ello menos contaminantes, y desde luego mucho menos que un avión a medio llenar), contribuyendo a esta burbuja aérea en la que vivimos desde la explosión de las low cost.
Tampoco se menciona mucho este tema, decíamos, por otras razones: la contaminación provocada por los aviones no entra en el comercio de emisiones y no está tampoco asignada a la cuota de cada país acordada en Kioto, así que no se puede acusar, literalmente, a nadie del aumento de las mismas (pese a la evolución tecnológica, que no compensa ni por asomo el exponencial aumento de los trayectos en años recientes), pese a que su efecto, mucho menos visible que el smog de las ciudades, es igual o más nocivo que este.

Pues eso, oportunidad perdida de decir: "ojo, los chemtrails son vapor trails de toda la vida, pero lo que sí es cierto es que la combustión del fuel de los aviones sí que provoca efectos nocivos en la salud, siendo la intencionalidad la única diferencia con la teoría de los chemtrails". Ven, en una sola frase.

1 de septiembre de 2016

"Toda España prácticamente pendiente" (sic)

Tanto thriller político o hablar de abolir las fiestas con animales propias de otra época, y sigue quedando mucho espacio mediático para desapariciones.

Desapariciones.

12 de agosto de 2016

El mix del año

Solo una escucha del set de música ambient de videojuegos de un tal Basco y ya sé que es el mejor mix que se va a publicar este año. Es exactamente lo que tenía pensado para Off 2, me ha robado incluso algunas canciones en concreto, así que tendré que cambiar un pelín de dirección.
Este hombre ha aprovechado para referenciar una suerte de best-of de videojuegos indies de los últimos años. Ya saben que en Tunantes participamos del movimiento que reivindica legitimidad cultural para las bandas sonoras de videojuegos (las buenas, no las mierdas orquestales de los blockbusters), toda vez que asumimos que en los medios serios el videojuego ya goza de plena consideración como disciplina artística.

16 de julio de 2016

Spain en un bar de Nantes...

La gira europea, con parada imprevista en el Dynamo.
Spain es una de esas semi-desconocidas bandas a las que todo el mundo tiene cariño pero que nadie conoce mucho realmente. De ahí que no terminaran de medrar en los 90. Tampoco ayudaba lo poco animadas que eran sus canciones. No olviden que Josh Haden es hijo de nada menos que Charlie Haden y eso marca el tipo de música que vas a hacer con tu banda de rock.

Es ni más ni menos que uno de mis grupos favoritos (como podéis comprobar en diversos recopilatorios a la derecha de este texto) desde 2001 o así, aunque precisamente a partir de esa fecha dejan de grabar, para volver una década después en un formato mucho más pop, animado e insulso.

Resulta que no estaba previsto, pero entre un bolo en Burdeos y otro en Lille, alguien les ha convencido para que pararan y tocaran en el Dynamo (originalmente iba a ser en el aún más pequeño Madame Rêve), que no es más que un bar para conciertos de, a lo sumo, bandas locales. Y resulta que traen a los Spain, y gratis!

Como previsto, las canciones antiguas despiertan pasiones y las nuevas aburren bastante, ellos lo saben y cumplen, como puede verse en el setlist.