Hoy es el Jonás Day: comienza el otoño y es día importante en su última e ilusa película, Volveréis. Quiero destacaros esta brevísima secuencia que me ha hecho sonreír. Situémonos: llevan justo media hora de entrevista (hace un mes en La Ventana) y le van poniendo canciones de su filmografía para comentar la importancia de su melomanía en el proceso creativo y tal: hasta ahí todo muy interesante pero estándar y anodino.
Y aquí comienza el vídeo sobre estas líneas: de pronto, le ponen una de las mejores canciones españolas del siglo XXI (cuyo videoclip realizó él), que reconoce al segundo (como todo buen nachetista) pese a que la intro no es más que un dron de nota sin melodía y, a partir de ese gesto de reconocimiento/aprobación, del niño que sabe que va a sacar un diez porque le ha caído en el examen el tema que mejor se sabía, acaba marcándose un tímido karaoke mudo (que no se repetirá con el resto de canciones) del que quedan desconectados los entrevistadores, concentrados como están en repasar lo que viene.
El plano, fruto de esta maravilla de la era youtube que
es la radio filmada, es de una composición exquisita, con la separación
simétrica de los tres intervinientes y todo el silencio (o, lo que es
lo mismo: distancia) que generan esos espacios y la propia banda sonora
de una secuencia que, justamente, bien podría formar parte de una película de Jonás,
en una pirueta lógica en la que, además de integrar en sus películas la
propia creación de las mismas, también lo hiciera con su promoción.
Porque si vamos a construir una carrera sobre la premisa de que el cine y
la vida son una misma cosa, llevémoslo hasta sus últimas consecuencias e
incorporemos la promo de una peli en la propia narrativa de la misma, ¿no?
Una casete de 60' sobre Madrid sin apenas madrileños... (El Hijo y Soleá)
Seguimos con la colección de las ciudades: la novena es Madrid, posiblemente la peor capital de Europa, pero es la que tenemos y algunos han sabido hacérsela suya. Es por ello que este disco no va a reflejar su escena musical sino que sigue la subtrama de Rotterdam y Hondarribia: no contienen músicas locales sino que representan un viaje o un lugar vivido. Y del Madrid vivido sabe un rato Jonás Trueba, que por algo ha ambientado casi todas sus películas en la ciudad. Van pues las canciones más significativas de sus 15 años de filmografía como director, en la que seguramente sea la forma más madrileña de representar Madrid.
Con tanta promoción y promesas apenas cumplidas, solo están consiguiendo desviar la atención del tremendo problema ecológico que supone (no es ya la fabricación inicial de tanta electrónica, siempre muy contaminante, sino sobre todo el tremendo consumo de electricidad en la nube que necesita todo programa autodenominado "IA"), toda vez que la otra batalla, la del plagio, autoría u obligación de cita, parece ya perdida de antemano (uno de los últimos problemas sobre los que advirtió Chomsky muy poco antes de su retiro forzoso de la escena pública en 2023).
Como ya no hacemos un best-of anual a finales de año (y por lo general tampoco una lista), diremos que, por mucho que escuchemos a Kali Malone y cosas así de poco poperas (todo el santo día con el ambient...), los discos que más nos han gustado, por ahora, son los de Vampire Weekend (que no tienen un disco malo) y Cigarettes After Sex (recién salido del horno).
Los mejores EPs (¿discos cortos?) son, como no, el de Burial (al que sumamos el singlePhoneglow) y el de la revelación estonia Night Tapes. En singles, es imposible que el mejor del año no sea el Soulbreaker de A. G. Cook, que ya conocíamos pero que viene ahora iluminado por este tremendo vídeo con más referencias de las que jamás podremos listar.
El mes pasado, el sello discográfico que prácticamente ha canibalizado este blog en los últimos años, cumplió un cuarto de siglo. En aquel febrero de 1999 se publicaba (el anuncio -muy posterior- fue un simple mail enviado a contactos selectos; por entonces no era aún ni newsletter aquello) la primera casete, la referencia #01: Otto en los ojos de Ana (por aquel entonces no sabíamos que era el volumen 1), que confiamos en publicar por aquí para su descarga, a lo largo de este año, junto con todas las antiguas que faltan aún (incluyendo las de los colaboradores).
Aquella cinta comenzaba con esta canción, primer tema publicado pues por Chilled Records. Apuntábamos muy parriba.
Sin embargo, esta es no es la entrada celebratoria que nos hubiera gustado hacer, pero es la que hemos podido tener. Sin más tiempo que para esto, conmemoremos, como homenaje a la música en directo (qué paradoja, para un sello que se nutre de música grabada), aquellos momentos en los que algunas de nuestras bandas favoritas se rebelaron contra la imposición del playbacken las actuaciones para televisión. Es una batalla de 1º de indie mostrarse absolutamente en contra de actuar sin tocar en directo, más o menos análoga a la de estar en contra del doblaje en 1º de cinefilia.
En algunos de estos programas, se permitía únicamente la voz en directo, lo que da pie a situaciones hilarantes o al menos ingeniosas por parte de estas bandas, que acudían por obligación contractual y por la promosió que ello les suponía.
Es el estreno festivalero de la peli sobre (lo de sobre es un decir) Los Planetas y el consecuente recordatorio de su infame actuación en La 2 en el 94 (aunque la del 95 la supera), lo que nos ha llevado a recopilar otros grandes momentos de rebeldía catódica, algunos de los cuales hemos descubierto para esta entrada.
Comencemos por la excepción, porque aquí los Pixies contra lo que se rebelan es contra el hacer videoclips, porque lo alternativo era ir contra la MTV. Ojo a la disonancia cognitiva (?) que supone verles cantar otra cosa:
Y claro, sus herederos, Nirvana, con Kurt Cobain hackeando el Top of the Pops. Primer ejemplo de música grabada pero voz en directo, pero no será el último:
Otro bien conocido es el de Oasis con sus hermanos intercambiando posiciones, y Liam dejando de disimular a mitad del solo de guitarra. Por supuesto lo que suena es su voz pero quien canta en el vídeo es Noel. Muse replicaron la broma en su actuación en la TV italiana, entrevista incluida.
Con la moda del britpop surgieron bandas muy notables como los escocesesTravis, que dejan de disimular a mitad de canción para hacer un remake de su propio videoclip y anular el único instrumento en vivo que había, la voz del cantante:
Y bueno uno de los grupos más beligerantes con el playback siempre fueron The Cure, cuyo desprecio por cualquier intento de verosimilitud es más que evidente. De micrófonos o enchufar las guitarras, ni hablamos:
También Radiohead tienen sus episodios curiosos, del que destacaremos esta actuación para la TV francesa, que es para echarle de comer aparte, en que ironizan con su propia imagen, en una pirueta muy 90s (lo del guitarrista que no es zurdo tocando como si lo fuera, no es la primera vez que lo vemos):
Y bueno, Los Planetas, claro. Toda su discografía, pero también su historia como banda, se escribe con las costuras por fuera. En esta penosa actuación, el realizador se centra en el cafeinado público para intentar evitar que se note que no van a actuar, empezando por que Jota sale con una guitarra acústica... pero su desdén más indie noventero te mueres tiene su cúspide en este vídeo, cuyo clímax sería a partir del minuto 2, cuando ya directamente deja de tocar, y se dedica a susurrar la letra:
Porque no hay mejor película que la que uno se monta.
Siguiendo una estructura similar a la de la casete del año pasado (que inició el regreso a este formato), aquí van más canciones españolas pandémicasy post-pandémicas (bueno, y alguna pre-) para demostrar que el indie patrio sigue bien vivo, aunque la tercera vía (aquellas bandas a medio camino entre Los40 y Radio3) le haya comido el espacio hace ya tiempo.
Muchos nombres repiten (con sus canciones nuevas) y la variedad de estilos creará algún disgusto, empezando por la contradicción que supone abrir un recopilatorio indie con dos ex-concursantes de OT, algo heredado de la primera parte y que defendemos con orgullo (no serán las únicas del disco que no gusten a los más puretas).
La idea siempre fue recopilar, para mis amigos franceses, la rama accesible de la música española que defendemos: en la cara A, la comercialidad bien hecha, repasando los 5 años de carrera errática de Aitana, pero aquí con el omega y el alfa, por ese orden, de sus bangers [1-3], seguida de la renovación guitarrera del mal llamado tontipop, que abanderaron los grupos de Elefant (pero no únicamente estos) [4-9] y rematando con rock [10-12] y... (t)rap [13-14].
cara B
La cara B no tiene una estructura tan definida pero comienza lanzadísima gracias a la nueva esperanza del rock pucelano (unos renovados Levitants) y la psicodelia 70smuy bien entendida por Anni B Sweet. Más adelante, la excepción extranjera pero con canciones de guitarra española (La Femme, Polachek), que da paso a la segunda parte de la cara B, la tranquila (aunque cierto nervio siempre tienen el shoegaze de Tom Boyle y la épica seca de Arnal & Bagés), con el regreso de Ramona Russian Red, la enésima maravilla folk de Nacho Vegas o esa preciosa composición (aquí presente por razones emotivas, oximoron mediante) de los pioneros de aquella tercera vía para el nuevo largometraje de Manuel Martín Cuenca, que se estrena HOY en España (precisamente, el disco dura 90 minutos, como una película).
Esta casete especial 20-N cumple hoy exactamente 24 años, los mismos que habían transcurrido desde la muerte de Franco cuando se publicó. Parafraseando una de las primeras canciones de Mogwai, hicimos esta cinta en poco más tiempo del que dura, lo que da cuenta de los abruptos y rudimentarios cortes. Ponerse a tono para la noche palentina no era tarea sencilla pero una cara A hip-hopera (con origen español, francés o de EEUU) y una cara B volcada al electro cumplen la misión con creces. Marca de la casa, los cortes inesperados llegan esta vez de la mano del misterioso cantante ¥€$, que interrumpe el ritmo del mix con sus melodías añejas. Uno de los recopilatorios menos serios pero también más disfrutones de Chilled Records.
Este EP resume 40 años (1976-2016) de uso y abuso de la canción I got to Rio: esta resurge en 1990 como Ritmo de la noche (el título en inglés es una canción que no tiene nada que ver: el hit muy 90s de Corona), primero a través de los alemanes Chocolate y casi en paralelo (pues una vez sampleada,
el concepto de autoría de una canción se la traía al pairo a cualquier productor de la época), otras tres
versiones, siendo la más famosa la de los belgas Mystic (al menos en
España, donde fueron nº2), aunque en el mundo latino cuajara el
rap de los argentinos Sacados. Completan el cuarteto los franceses Lorca
que, colmo de la euro-ironía, no fueron nº1 en su país sino en la patria de los Mystic, Bélgica.
3 bloques muy claros, por las fechas
Pero si jugamos con el título, (Me) Rio de la noche,
es porque ya en el s.XXI surgen las versiones más curiosas, con la
asturianización que alumbró la carrera de Rodrigo Cuevas o la mejor
versión jamás grabada, que no podía venir de otro sitio que no fuera la
Murcia de Klaus & Kinski. Cerramos con La Casa Azul, de obligada
cita aquí, aunque sea el único que no hizo una interpretación, sino una canción nueva. Va todo muy cortado y encadenado, para amenizar cualquier sarao durante algo menos de media hora.
Este corto y estupendo video promocional explica la formación de los planetas del Sistema Solar y es lo que me ha motivado a hacer este disco doble (ref#133), tirando de memoria musical y erudición indie (perdorarán algún olvido pese a esta actualización de 2023).
Seis meses sin pisar España dan motivos para volver a las esencias y este endogámico disco de indies españoles versionando a indies españoles cumple por ello una función didáctica, dimensión totalmente ausente en esta escena tan dada al esnobismo. Es por ello que he decidido rebajar un poco la mística y la sorpresa del asunto incluyendo algunas de las canciones originales en un segundo CD, con con a su vez aún más versiones, algunas grabadas con posterioridad a la fecha original de este recopilatorio (2014, en el ocaso del segundo boom del indie patrio). Así, hemos sustituido canciones en ambos discos, particularmente en el segundo, para actualizar y mejorar el conjunto, ya sin bonus tracks, que eran fruto de aquel periodo en que no rematábamos los discos.
Asimismo, he procurado que cada grupo fuera pasando el testigo al siguiente (cuando un orden correcto de canciones lo permitía), es decir, que un primer grupo interpreta una versión de un segundo, y este otro interviene después para versionar a un tercero, et ainsi de suite. Todo ello auspiciado por dos de las canciones más importantes (que dan título a todo este embrollo) de dos de los grupos más relevantes de la cosa, La Buena Vida y Los Planetas.
- Etapa 'nueva' (desde 2019, tras una pausa de 3 años), con la mejora al formato aac y el regreso de las casetes: Las zarzamoras y lo mejor de Sufjan Stevens (2023).
- Etapa 'Nantes' (2009-2015), caracterizada por el uso de mp3 y los recopilatorios anuales: Lo mejor de 2009 (o el de 2012, o...), el especial verano Tú lo nievas (2011) y lo mejor de los 2000 (2012), quizás el más representativo y por donde recomiendo empezar si llegas aquí desde cero.
- Etapa 'clásica' (2003-2008) marcada por el paso al CD: Cambalache (2003) sería la puerta de entrada más accesible (con músicas del mundo, jazz, bandas sonoras...). También muy cinéfilo el resumen de mi Erasmus Tabula rasa (2005) y por supuesto los best-of de Matt Elliott o Los Planetas (ambos de 2008). Del mismo año también sobresale este especial cumpleañero, Remember, remember, the fifth of november, bueno para iniciarse en esta etapa.
Dejamos de lado por ahora la etapa inicial (1999-2002, formato casete), la más productiva y con más colaboradores en activo, ya que estamos en pleno proceso de publicación de todas esas cintas, por colecciones y series. Actualizaremos quizás aquí mismo a medida que lancemos cosas.
La 50a película de Woody Allen sería la última, según él mismo. No sabemos si su palabra vale lo mismo que la de Miyazaki pero, al igual que con la reciente última de Nanni Moretti, sí que huele a despedida de una generación que ha marcado a la mía y a la anterior, como mínimo.
Dicho lo cual y más allá de las polémicas (distinguiremos al creador de la persona), parece que cuesta mucho hablar de su filmografía del siglo XXI, que es muy numerosa, dado que durante casi toda su carrera ha rodado una película por año. Tiende a resumirse en postales turísticas europeas y Match Point, que para los vagos es su última buena película (o la que marcó cierto resurgir hacia el drama).
Suele considerarse que su época dorada es la década que va de 1977 (Annie Hall) a 1986 (Hannah y sus hermanas), aunque mi generación creciera viviendo los estrenos en cine de sus películas de los 90, que completábamos viendo sus clásicos en VHS o cuando pasaban en la TV. La liturgia de ir una vez al año a a ver la nueva de Allen, con sus títulos de crédito siempre iguales, ha durado hasta este mismo año.
Luego hay una cierta decadencia, o repetición, en la segunda mitad de los 90 y primera mitad de los 2000, hasta que llegamos a la dichosa Match Point (2005), que muchos consideran su última buena película, y no pueden estar más equivocados.
Lo que parece claro es que su gran tema en este siglo ha sido la suerte, o más bien, la casualidad. Lo azaroso de la vida: la aceptación de que la controlamos mucho menos de lo que nos gustaría, y que muchos de los grandes giros de la misma son fruto de la pura casualidad, y no de un plan de carrera profesional o sentimental. De eso va su primera (y última) película en francés, Coup de chance (antes Wasp 22), y de eso van muchas de sus películas de estas tres últimas décadas.
Dicho lo cual, hemos escrito esto únicamente para poder recomendar las que consideramos 5 mejores películas del s.XXI de Woody Allen porque, aunque todo el mundo cite siempre las mismas pelis clásicas, pocos parecen haberse dado cuenta de que nada menos que la mitad de toda su filmografía se ha rodado en el siglo actual. Y, aunque buena parte sean meros entretenimientos sin pretensión ni demasiado nivel, otras han quedado ahogadas en ese exceso de productividad. En general, podemos decir que las estrenadas en años impares son las mejores:
No vamos a considerar esto una colección (van 25 y subiendo) sino una mera tendencia editorial: se trataba, originalmente, de realizar un "grandes éxitos" para aquellos grupos que nos gustaban y que no contaban con un disco oficial de ese tipo, que englobara toda su carrera hasta el momento. Más adelante simplemente mutó en una tendencia a poner el foco en grupos que nos gustan y que son menos conocidos de lo que deberían. Ya tenían algunos disponibles en descarga:
1999 R.E.M. K7
2000 Tricky + Portishead (+CD 2003) + The House of Love [Clara] + U2 (live) [Tania] K7s
La buena vida (ref#172):aunque el pilar del Donosti Sound fuera Le Mans y Family sacaran el disco de culto absoluto del indie español,
esta otra banda tuvo la carrera más longeva y relevante de aquella
escena, toda vez que supieron independizarse, por la vía orquestal, de las guitarras tintineantesde sus primeros discos.
Por dos veces
(una casete en 1999 y un CD hace 20 años, ambos en off) fracasé en su promoción ante
quienes apenas les conocían de nombre: "¿Eso no es una peli?".
Aquí va pues la tercera tentativa, que esta vez abarca en menos de 80 minutos toda su carrera (de 2006 a 1992: en orden inverso) con sus 25 mejores canciones a nuestro parecer (pero con notables ausencias si le preguntan a un fan del grupo).
Hay que decir
que, de los siete discos que grabaron (aunque por el listado puede verse que muchas de sus mejores canciones salieron en diversos EP y no en álbum), dos no tienen título y un
tercero se llama Álbum, así que fácil no lo ponen: hay que venir con los oídos predispuestosa su pop delicado.
R.E.M. (ref#02): uno de los primeros recopilatorios del catálogo estuvodedicado a mi grupo mainstream favorito (reuniendo las etapas indie de los 80 y de éxitos de los 90), del que no cabe decir nada aquí porque daría para un libro (los hay).
Más tarde Kyrmo dedicaría una trilogía de cintas dedicada a uno de sus mejores temas (que en 1999 ni existía), de próxima publicación. Además llevamos años preparando otra compilación con una idea sugerida en su día por Paco: las mejores canciones que nunca fueron single.
Tricky (ref#48): qué decir sobre el chungo del trip-hop más conocido de Bristol salvo lo habitual: que quedará siempre unido, por el humo,con Massive Attack, y por Isaac Hayes, con Portishead. Pero también con Public Enemy, John Carpenter, PJ Harvey, Björk... para un tipo con fama de ir a su bola, no está mal. Por desgracia, muy poco de lo que publicó tras la fecha de esta cinta merece la pena.
Portishead (ref#40): aún más difícil me resulta hablar, a estas alturas, del que ha sido mi grupo preferido durante toda la época en la que se puede tener un grupo preferido. Y eso que solo tenían dos discos. Tanto la cinta como el CD incorporan temas del directo con orquesta que filmaron en Nueva York, pero cada recopilatorio va con sus variantes.
The House of Love (ref#42), típico grupo de los 80 que yo despreciaba
simplemente porque mi identidad musical se definió por oposición a todo
lo que saliera de esa década (pese a los Pixies, Cocteau Twins, los
R.E.M. indies, etc etc), llegaron a Chilled Records en febrero de 2000 de la mano de DJ Feddah aka Clara con este contundente resumen, bien organizado en caras A y B.
U2 (ref#43): un best-of peculiar realizado por DJ Sparger (antes Stardust) aka Tania: son versiones en directo
de su grupo de cabecera. Las canciones de los 80 en la cara A y las de
los 90 en la B. Alguna diferencia de volumen notable entre canción y
canción, que hemos intentado compensar un poco en la conversión. No será
la última vez que suceda, hasta el punto en que en algunas de mis
propias casetes llegaba a influir, en el orden final de las canciones,
el volumen medio de cada una (ay, las loudness wars...).
Heterogenic(ref#75) es un CD de remezclas del Homogenic de
Björk (su mejor disco) que se me ocurrió hacer en 2001 al comprobar que ella no daba continuidad
a su serie de álbumes retrabajados por otros (Debut y Post en su día sí tuvieron sendos discos oficiales de remixes).
Esta casete de The Magnetic Fields (ref#22,
incorporado en febrero de 2002) es bastante especial porque, en lugar
de sintetizar toda su carrera, resume lo que muchos consideran su obra
magna: 69 Love Songs (1999), triple disco de tres horas... ya
saben lo que opinamos de los multidiscos: casi siempre habría sido mejor
resumirlos a uno y estrenar el resto de canciones en caras B de singles,
por buenas que sean, como hacían Oasis (que no siempre elegían bien
porque muchas de sus mejores canciones no aparecieron en los álbumes).
Dicho y hecho: tenemos que agradecer que Clara tuviera a bien condensar las mejores canciones en esta cinta, con interludios de Michael Nyman de regalo: 21 Love Songs.
Radiohead (ref#173): Otro grupo del que ya queda bien poco por decir. La que fuera mayor banda sobre la faz de la Tierra durante un par de lustros no es, sin embargo, tan escuchada por algunas de mis personas más cercanas. Ello motivó este CD off en 2003, que abre y cierra con sendas caras B menos conocidas.
Belle & Sebastian (ref#25) fueron protagonistas de Kernel, un best-of de sólo 46 minutos, con el núcleo duro de los hits del grupo, para el verano de 2004 (fue una de las últimas casetes de la época clásica, antes del resurgir del formato el año pasado). Otra de nuestras bandas favoritas más o menos hasta aquella época (luego se volvieron bastante aburridos, aunque ahí sigan).
Café del Mar es exactamente lo que parece: un best-of (descartando las canciones ya utilizadas en discos previos del sello) de las míticos seis primeras compilaciones hechas por el malogrado José Padilla para la 'cafetería' que popularizó el chill-outpor oposición a la cultura discotequera que reina en Ibiza. Cierra con dos bonus de canciones también editadas por esta gente.
Café de Flore sería una pues una banda sonora lounge y chill-out (completada con piezas de Yann Tiersen, que por entonces tenía que aparecer en casi todos nuestros recopilatorios) para la cafetería más famosa de París (con permiso de Les Deux Magots). La apertura (uno de los instrumentales más sorprendentes de Björk) hace eco al cierre de título homónimo pues Doctor Rockit aka Matthew Herbert es uno de los productores de aquel disco de la cantante. Seguramente el mejor de esta colección tras Cambalache.
Café Hafa, spot turístico de Tánger por excelencia, centenaria cafetería donde se toma el mejor té con menta del universo (o eso nos pareció), lugar habitual para los beatniks de los 50 y 60 (Burroughs, Goytisolo, pero también Beatles y Rollings...) al que Aute dedicó una canción que ni enlazaremos, protagoniza este recopilatorio de regreso de nuestro viaje a Marruecos. Sin aún capacidad para mezclar las canciones entre sí (dada la limitación del formato casete), cortamos aquí abruptamente muchos temas, para que el encadenado sea más brusco, con la convicción de que es este y no otro el orden en que las canciones deben escucharse. La cara A viene cargada de raï argelino, electrónica anglo-pakistaní (Sawhney) y la consabida referencia a la cinta de Café del Mar (Paco de Lucía); la B abre con una cita al Café de Flore, más adelante una remezcla de Madredeus, dos temas del por entonces adorado Aim... y bueno, tres canciones de Gainsbourg en esta cinta, algunas bien poco conocidas.
20 años antes de la música para viajar de noche, DJ Andrade aka Casanovas la de Barcelona
nos entregó este disco en dos versiones: una
primera edición en casete (incluida en esta misma descarga) y una
versión expandida en CD año y medio después. Posee el récord del título
más largo de todo el catálogo: Música para viajar de día, no cruzarse con nadie y que todo vaya despacio (ref#73), que suponemos ha de considerarse como un género musical en sí mismo.
listado K7
listado CD
Poco después (mayo 2001) llegó su Ultra Lounge (ref#74) que es música Martini según su propia definición por entonces, y no hay más que ver el listado de canciones (con abundante presencia de son cubano de premio) para comprobar que no miente. La casete más vintage del sello.
Este Veranito_Summertime (ref#49) es su especial veraniego 2002 para Chilled Records. Además de las tres
versiones del clásico de Gershwin (a cargo de Morcheeba, Janis Joplin y
la canónica de Louis Armstrong y Ella Fitzgerald), hay también flamenco, pop electrónico, drum'n'bass hindú...
Canciones que cunden (ref#57) autodefine bien el contenido de este disco creado a muchas manos e ideado por Casanovas: cada persona que recibía la cinta (en aquel año 2000) podía sustituir una de las canciones por otra de su preferencia; funciona así como antecedente de las casetes 99 y 100 ya publicadas en este blog.
Vamos con la colección de las ciudades, la más longeva del sello. Estas cuatro casetes van en dos grupos: primero las dos ciudades que marcaron musicalmente mi tardoadolescencia:
Como saben la explosión indie de los 90 en España fue centrífuga, por oposición a la muy madrileña movida en los 80. Varias ciudades se vieron etiquetadas con fines promocionales: el Getxo Sound, la movida viguesa o por supuesto el Xixón Sound. A los grupos de estos movimientos únicamente les unía el proceder de la misma ciudad y tener cierta repercusión nacional.
Sin embargo, en el Donosti Sound las bandas compartían estilo: melodías suaves inspiradas por la chanson y el pop británico de los 60, así como el twee-pop de finales de los 80, esto es, C86, Sarah Records (sello de Bristol, por cierto), los Pastels (de Glasgow...) o los Sundays. No por casualidad sus miembros se entremezclaban y formaban grupos paralelos. Notarán la ausencia de Aventuras de Kirlian (Le Mans son su prolongación natural) pero también de buenas cosas que vinieron en años posteriores a esta cinta.
Bristol cumple los suficientes requisitos de ciudad industrial culturalmente deprimida como para ser la cuna de uno de los géneros musicales más populares de los 90, el trip-hop, que supuso para un servidor la puerta de entrada a la música electrónica, gracias a una sabia mezcla ralentizada de soul, hip-hop, jazz, dub y pop, con resultados cinematográficos. Todo nace con The Wild Bunch, colectivo de finales de los 80 del que emergieron Tricky y Massive Attack.
Poco después llegaría Portishead, durante muchos años mi banda favorita, pero también Roni Size y The Third Eye Foundation (aka Matt Elliott), que hacían drum'n'bass (otro de los grandes géneros de la electrónica de entonces).
Ya terminando los 90, Massive Attack fundaron un sello donde ficharon a curiosidades locales como Day One o a los responsables del que fue durante mucho tiempo mi disco preferido de siempre.
Hondarribiaes una casete off (bastantes canciones habían aparecido ya en diversos recopilatorios oficiales) hecho, sin mucha reflexión, para una acampada en el verano de 2003 cerca del faro de dicho lugar (el más cercano a Francia por mucho que Irún sea la frontera terrestre).
Funciona como instantánea de lo que escuchábamos en ese periodo y refleja también el eclecticismo quizás algo extremo que caracterizó esa época. La cara A contiene muchos hits populares y la B es reposada y menos obvia (ambas abren con los cantos melanesios de la peli The Thin Red Line).
Ninguno de los grupos pertenece a este lugar, por supuesto, como nuestro siguiente recopilatorio.
Rotterdam es una hora y media de hip-hopold school norteamericano. Rotterdam es la idea (y destino Erasmus de su autor, DJ Kyrxmo aka Eleazar), o
quizás hace referencia a este pueblo del estado de Nueva York. Es un set DJ con una mezcla de agradable escucha y perfecta introducción a este género musical, de escasa presencia en el sello. Están Public Enemy (con la canción que remozó Tricky en su mejor disco), KRS-One, Executioners y muchísimos otros.