19 de septiembre de 2017

13 de septiembre de 2017

1997 > cualquier otro año

Sí amigos, 20 años sí son algo. 1997 fue y por ahora sigue siendo el mejor año para el rock desde, al menos, otro par de décadas para atrás. Vamos, que es el mejor año musical de los últimos 40, y no es la actual escasa relevancia social de la música lo que va a cambiar las cosas. Es el año en que sucumbimos a los tipos que grababan en sus casas, pero también es el año de todos los excesos (Spice Girls, Titanic, Diana de Gales, Aqua, Hanson...) y el mejor disco de muchos de los aquí listados. Atentos al torrente:

- Es por una parte el año del accesit de la electrónica a las radiofórmulas:
CHEMICAL BROTHERS Dig you own hole + PRODIGY The fat of the land
RONI SIZE New forms + PHOTEK Modus operandi
DAVID HOLMES Let's get killed + MOBY I like to score
DAFT PUNK Homework

- También el de la puntilla al britpop:
BLUR Blur + OASIS Be here now
STEREOPHONICS Word gets around
SUPERGRASS In it for the money
THE VERVE Urban hymns

- Aunque buen año para irse de Erasmus a Glasgow:
MOGWAI Young team + LABRADFORD Mi media naranja (la bonita réplica yanqui)
TEENAGE FANCLUB Songs from Northern Britain (su mejor disco)
CRAIG ARMSTRONG The space between us (del sello de Massive Attack: Melankolic)
PRIMAL SCREAM Vanishing point

- Puestos a visitar ciudades feas, en Bristol el trip-hop está en su cénit creativo:
PORTISHEAD Portishead + CRUSTRATION Purple (sus mejores imitadores)
ALPHA Comefromheaven (Melankolic) + KID LOCO A grand love story (Francia)

- En el resto del Reino Unido no está la cosa mal:
RADIOHEAD OK Computer
BJORK Homogenic (adoptada)
SPIRITUALIZED Ladies & Gentlemen we are floating in space
CORNERSHOP When I was born for the 7th time
TINDERSTICKS Curtains
STEREOLAB dots & loops

- América en 1997: vuelven los grupos sin guitarras:
BEN FOLDS FIVE Whatever and ever amen + MORPHINE Like swimming
los cantantes folk: BETH ORTON Trailer park + ELLIOTT SMITH Either/Or
y el indie yanqui: FOO FIGHTERS The coulour and the shape
PAVEMENT Brighten the corners + YO LA TENGO I can hear the heart beating as one

- El indie español tradicional lo peta ese año antes de implosionar al siguiente:
LA BUENA VIDA Soidemersol
SR CHINARRO El porqué de mis peinados
AUTOMATICS Space rock melodies
SEXY SADIE & BIG TOXIC Onion soup triturated
AUSTRALIAN BLONDE Boom
NOSOTRASH Nadie hablará de + LOS FRESONES REBELDES Es que no hay manera
PENELOPE TRIP Quién puede matar a un niño + TELEFILME Pocket horror symphony
CHUCHO 78 + MERCROMINA Hulahop
7 NOTAS 7 COLORES Hecho, es simple
DOVER Devil came to me (medio millón de discos!)

Francia: YANN TIERSEN Le phare + LOUISE ATTAQUE Louise Attaque
Australia: NICK CAVE & THE BAD SEEDS The boatman's call

Otros (fuera del circuito rock):
MADREDEUS O Paraiso
HEDNINGARNA Hippjokk
BRAD MEHLDAU Art of the trio 1
VVAA Anokha: Soundz of the Asian Underground
VVAA Buena Vista Social Club
SHIRO SAGISU The end of Evangelion OST

Ni siquiera están todos los que citaría en mi típico resumen del año, casi cualquiera de los más de 50 mencionados entraría en el top 10 de cualquiera de los años que han sido objeto de retrospectiva en este blog (de 2006 a 2015 por ahora).

9 de septiembre de 2017

Cayendo parriba

Un día como cualquier otro para recordar esto.

12 de julio de 2017

Miyazaki vs Hollywood

Lo he contado mil veces pero hoy, hace exactamente 20 años, comenzó La princesa Mononoke a destronar a E.T. como la película más taquillera de la historia en Japón, segunda potencia mundial y en consecuencia una de las mecas del cine.

Pocos meses después llegaría el maremoto de Titanic, la más taquillera de la historia a nivel mundial, donde la superaría también en Japón. Pero con su siguiente película, El viaje de Chihiro (Spirited away en su título internacional), Ghibli marcó un listón que cuesta superar.

Your name (2016), la consagración de Shinkai Makoto como heredero de Miyazaki (por mucho que este haya vuelto a desjubilarse), no se ha quedado lejos. Las trampas de la inflación, claro (también se hacen listados ajustandola, lo que devuelve el trono mundial a Lo que el viento se llevó, de largo la película con más espectadores en sala de todos los tiempos). Lo que habría que utilizar para contar es el nº de espectadores y no el dinero recaudado, pero es una batalla perdida.

6 de julio de 2017

Make nukes great again

En estos tiempos de amenaza nuclear norcoreana, conviene recordar que un solo país ha tenido los huevos de usar la bomba atómica sobre seres humanos, dos veces para más inri, con unos días de intervalo (!)

29 de junio de 2017




"Si es que donde estén los colores que se quite el negro."

ER, National Gallery, Londres, 23/6/2017, 20h30.

21 de junio de 2017

Koji Fukada

Si el cine de ciencia ficción (una mala traducción del inglés science fiction, usease ficción científica) nace para denunciar, desde el futuro hiperbólico, un presente ya distópico, el cine de robots existe para criticar la deshumanización provocada por, entre otros, la alienación urbana. De Blade Runner (1982) a Sayonara (2015), esta sería la constante en aquellas películas dignas de ese calificativo. "More human than human is our motto"

14 de junio de 2017

¿Inventamos o descubrimos?

He ahí la cuestión. No sé si superaremos pronto el antropocentrismo que, cualidad tantas veces, es una rémora en campos como la astrofísica, donde resultan particularmente risibles nuestros planes para poder establecer, algún día, un Contacto. No estaría mal que primero consiguiéramos comunicar en un lenguaje común con todos esos animales terrestres, auténticos extraterrestres a la puerta de casa.

7 de junio de 2017

Doctor en Alaska neverending

Ed Chigliak dio nombre a la discográfica de Bon Iver,
cuyo nombre mismo también proviene de la serie.
Algo hay intrínsecamente poético en que sea el actor que encarnaba a Ed, aspirante a director de cine (y chamán), quien esté intentando relanzar la serie.

5 de junio de 2017

4 de junio de 2017

Vivimos en un mundo... (2 de 550)

...en que la Policía de Londres tiene que aclarar que el tercer incidente es un simple apuñalamiento no terrorista: a partir de este momento, deja de ser noticia, como todo el resto de muertes por atropellos, accidentes, asesinatos varios y causas macro (que son las que de verdad acaban con nosotros).

Nótese pues la perversión mediática: eso no merece atención, porque es un caso aislado (término de moda en España), porque no tiene significación, no tiene una narración que podamos utilizar como comentario de la actualidad candente. Se trata, pues, de un simple apuñalamiento urbano, como tantos hay a diario, y eso desde hace décadas y décadas. Porque eso, amigos, es lo normal, no contiene actualidad.
Por "mediática" no nos referimos únicamente a los grandes medios de comunicación que son propiedad de los poderes fácticos y blablabla sino también a que es lo que todo ciudadano comenta con sus pares, amplificando pues ese efecto de filtro entre lo que se debe considerar peligroso y asustante y lo que no. Morir apuñalado en plena calle no. Si es por "terrorismo" (esa gran causa) ya sí. Como si el primero no tuviera una carga también muy importante de aleatoriedad, que es lo que se supone que ha de infundir miedo (ya sea para expandir el ISIS o vender más periódicos): que le podría pasar a cualquiera.

Londres tiene 14 millones de habitantes o así. Es mucho más probable que muera atropellado por un borracho. Sobre todo si salgo a pedalear por carretera al alba en España, cosa que está bastante lejos de suceder.

22 de mayo de 2017

Netflix vs Cannes vs quien se ponga por delante

Ya saben: dos películas de Cannes han estado a punto de caerse porque Netflix (aquella empresa de alquiler de DVDs cuya gracia consistía en que te los llevaban a casa a medida que ibas avisando de haber visto el anterior de la cola, o eso nos contaba Clara desde EEUU, y que ahora va camino de convetirse, si no lo es ya, en el canal de televisión -en sentido amplio- más importante del mundo) no va a estrenarlas en el cine en Francia, requisito obligatorio a partir del próximo año por presión de las distribuidoras francesas (algo que hasta ahora era de uso común: qué distribuidor no querría estrenar algo que ha competido en el festival de cine más importante del mundo?). Los americanos habrían aceptado una suerte de estreno limitado, pues tienen recursos de sobra para ello, de no ser porque la ley francesa es tremenda respecto a las famosas "ventanas de distribución": una peli no puede salir en streaming hasta tres años después de su estreno en salas francesas. Tres años. Obviamente Netflix nunca aceptaría esperar tanto tiempo para estrenar en su propia platforma una película que han pagado ellos mismos.

Porque hete ahí el verdadero problema, que no se está subrayando lo suficiente: Netflix es a la vez productora (la que paga los costes de rodaje, etc. de una peli) y distribuidora (la que se encarga de hacer copias de la película y alquilársela a los cines de todo un país, vamos, la que gestiona los derechos de emisión), lo que genera un muy evidente conflicto de intereses, que ya está muy presente en la industria convencional del cine a nivel internacional (en países como España se ejemplifica en que algunas distribuidoras poseen también los cines, o la cadena industrial completa, como en el caso de Enrique Cerezo; en Francia tres cuartos de lo mismo con Pathé, MK2... pero con una verdadera industria detrás, además del apoyo público, lo que diluye parte del efecto pernicioso de esta acumulación).

A día de hoy, un estreno en cines en Francia te garantiza un acceso al público mucho mayor que un estreno en VOD (streaming de pago) en Netflix, pues el número de abonados por país, por ahora, no es tan grande (ellos siempre juegan con la potencialidad y no la realidad: en teoría se puede ver en todo un país, en la práctica cuántos lo harán?). Por no hablar del prestigio (por ahora, la mayor parte de lo que producen no dejan de ser telefilmes de toda la vida, pues eso eso lo que son: una productora de películas direct-to-video de toda la vida). Por eso (y por las presiones de la industria convencional) Cannes presiona para que sus películas vayan después a los cines. Esto no es un festival online. Aquí se ven las pelis con el aislamiento sensorial y psicológico y/o con la experiencia colectiva que supone acudir a una sala de cine. No me vengan con los rollos de la tele grande o el proyector y el surround, que estoy bien situado para saber que no es lo mismo.

Conversaciones tuve con el director de una peli española cuya distribución internacional lleva Netflix, y él se mostraba aún más escéptico que yo. Por un lado, el que Netflix, sin ser, esta vez, productora de la peli, haya comprado la peli, asegura una difusión en streaming para todo el mundo (o, al menos, para algunos países: ya les habrán llegado los ecos de esas pruebas para contratar traductores de subtítulos que están haciendo online en España, Francia y seguro que en toda Europa) que jamás habría tenido, además de proporcionarle suficientes ingresos como para rodar la siguiente película. Por otra parte, se elimina toda posibilidad de estreno en cines en dichos países. Tanto es así que cuando la negocié para el Festival en Nantes me preguntaron si para nosotros era un problema que Netflix la fuera a tener en Francia en VOD. En el caso del cine de arte y ensayo es una pena, porque dudo que la peli tenga en Francia muchos más visionados online que la cantidad de espectadores que la vieron en las salas del Katorza (unos 700) sumados a los del resto de festivales en los que haya participado o vaya a participar por todo el país. Y, de tenerlos, son visionados de baja calidad, esto es, "lanzo esta a ver qué tal, mientras ando con el móvil haciendo otra cosa, y si me aburre lanzo otra que total, es gratis porque pago una tarifa plana y no por película".

Desde luego el dilema del VOD vs estreno en salas está servido. Hasta el momento el circuito se separaba en dos: van directas a streaming aquellas que no tienen suficiente calidad o bien suficiente atractivo comercial (ni siquiera en los circuitos de arte y ensayo) y al cine el resto, es decir todas las de directores conocidos o respetados en la cinefilia. Con dos películas de autor que compiten en Cannes (es decir, de perfil muy alto: nada menos que el mejor director coreano en activo -con permiso de H.S.H.- y acaso el mejor estadounidense, Joon-Ho Bong y Noah Baumbach) la cosa se pone seria, porque es inconcebible que este tipo de cine no pase por las salas del país de la cinefilia por excelencia, y sin embargo así será. Los fanboys de Netflix apelarán a las grandes cantidades de dinero que inyecta en la industria del cine (cierto) o a la libertad creativa que dan a los directores (cierto al parecer, aunque el día en que un director no entregue una película que se asemeje a las que había hecho hasta ahora, habrá que ver...) o, desde España, a que la entrada para una peli en las dos grandes capitales cuesta como un abono mensual (en tarifa plana) de la plataforma de VOD.

Al menos Amazon (como productora de cine tienen también peli en Cannes pero sí que la estrenarán en cines) o incluso HBO tienen una postura menos beligerante contra la industria clásica y sobre todo no tienen esa pose (que a mí me enerva particularmente) que muestra Netflix de rebeldía contra el establishment. Ese rollo salvapatrias de "representamos el futuro de este negocio y vamos a cambiar las cosas porque tenemos buenas ideas" se lo pueden ahorrar. Lo que tienen es dinero, mucho dinero. Y por eso van a cambiar las reglas. Porque la disrupción (puajjjjj) solo se logra con dinero, que no nos vendan la moto del pequeño rebelde que representa a todos esos jóvenes que piratean porque el cine es caro: lo que quieren es fichar a todos esos clientes que, por cierto, hasta ahora gastaban en cine en España la decima parte de lo que cuesta una suscripción anual a Netflix.

Muchos otros puntos quedarían por comentar: el que todo el mundo se refiera a estas películas como "de Netflix" en lugar de citar al director, nacionalidad o título de peli anterior del director, que suelen ser las referencias habituales cuando se habla de nuevas pelis que no se conocen. Una tendencia muy de hoy en día: el arte no pertenece a sus creadores sino a sus mecenas. Es como si dijéramos "la escultura del David de los Medici"... Y por último otra de las consideraciones económicas: la razón por la que el streaming van los últimos en la cadena de derechos de emisión (tres añazos, recuerden) es porque se supone que no han inyectado dinero en la creación del contenido (las salas de cine, por ejemplo, sí que revierten un porcentaje de cada entrada para la producción de películas: esa es, en una línea, la excepción cultural francesa en cuanto a cine). Esto no es así ya: cuando en su momento las televisiones, y ahora el streaming, se ponen a financiar el cine, las reglas de exhibición han de cambiar, eso está claro. Pero que no sea Netflix quien legisle, porque en unos años, cuando muevan estas inversiones del cine a otra cosa más rentable, pueden dejar tras de sí un páramo tremendo, sobre todo si toda la industria se sube al barco sin rechistar.

14 de mayo de 2017

La CIA siempre detrás de todo

Van quedando pocas Teorías de la Conspiración por demostrar. Ojo a esa Propaganda Assets Inventory que decide que un tipo lanzando cubos de pintura vencerá al comunismo.

26 de febrero de 2017

Detectando conceptos de moda creados para hacer lobbying

"La próxima gran revolución será la llegada de los robots a los puestos de trabajo, algo que ya ha empezado a ocurrir [...]".

Sí, concretamente en el siglo XIX.

15 de enero de 2017

Not dead.